Nací en una familia de artesanos y artistas, pero aprendí a tejer a crochet a los 26 años, cuando decidí crear mi propio vestido de novia. Desde entonces, no he parado de tejer.
Aprendí mirando tutoriales de YouTube con genias como Ahuyama Crochet y Marie Castro. Esa experiencia me marcó profundamente y me inspira a compartir mis propios tesoros con generosidad.
Amo enseñar. Soy Licenciada en Educación, y mi formación docente y didáctica es en matemática. Desde que empecé a compartir mis conocimientos en redes sociales, descubrí en el crochet un nuevo lenguaje para transmitir lo que más disfruto: hacer sencillo lo que parece complicado.
Una de mis mayores fascinaciones es encontrar las conexiones entre el crochet y la matemática. Nada se compara con el brillo en los ojos de mis estudiantes cuando comprenden algo que parecía imposible. Ese momento me llena de energía y me regala años de vida.
Soy mamá de Caetano, un pequeño de 3 años que es mi revolución y mi punto de inflexión. Porque sí, la vida, el crochet y la matemática están más conectados de lo que parece.
Lo que empezó con un simple cuellito en invierno se transformó en un fenómeno inesperado. Al reconocer la potencia de la trama, surgieron piezas virales como el Chaleco Ballet, las polainas y el Chaleco V. Casi sin darme cuenta, creé una colección completa... y la convertí en el primer curso digital de YasíCrochet para tejerla juntas.
A mí el crochet me transformó la vida. Y no lo aprendí buscando un cambio intencional... Me cambió mucho después, en un momento en que ni lo imaginaba. Saber tejer me regaló la libertad de tomar una decisión que repercutió profundamente en mi vida.
Te cuento un secreto: tengo un superpoder. Soy experta en transformar lo complejo en algo simple.
Te invito a descubrirlo juntas.
Desentramemos el Crochet para expandirnos.
Con cariño,
Yasí.